El Guante Rawlings, no es Guante de Oro

Coral Gables, Florida (VIP-WIRE).-

“La almohada de la experiencia, permite descansar a muchas cabezas”… Mr. Luckey.-

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Como no soy adivino, no puedo responder a quienes no me informan desde dónde escriben. Lo siento mucho.

Como siempre, hoy martes y mañana son días del Correo.

Santiago de la Francia, de Sidney, Australia, pregunta…: ¿Por qué Ud. nunca menciona El Guante de Oro en su columna?”.

Amigo Sandy…: Es un premio pagado por la marca de guantes “Rawlings”, por lo que regularmente hay más ganadores de quienes usan esa marca, y a veces todos los nueve. Cuando aparecen alguno de otras marcas, lo hacen para mostrarlo cuando alguien dice lo que hoy digo aquí. No afirmo que quienes obtienen ese trofeo no lo merezcan, pero es de poca importancia por ese aspecto comercial. A ver si algún año hay mayoría de Mizuno o Wilson por ahi. Y sí he mencionado El Guante de Oro algunas veces, como hoy.

Luis Loyo, de Barquisimeto, pregunta…: “¿Cuánto merece cobrar Pablo Sandoval y por cuántos años, e hizo bien en rechazar la oferta de los Gigantes por 15 millones 300 mil dólares para un año?”.

Amigo Güicho…: 100 millones de dólares por seis años. Y sí, por eso hizo bien en no aceptar la oferta sanfranciscana. Creo que tiene no menos de seis muy buenas temporadas en su futuro

Jacinto Ibarra, de Guadalajara, pregunta…: “Ud. protesta porque los Charros ubicaron el palco de la prensa en el peor sitio de estadio para trabajar, y creo tiene rezón. Pero, ¿cómo se explica que ningún periodista haya protestado en esta ciudad?”.

Amigo Chinto…: Compadece a los queridos compañeros tapatíos. He estado en contacto con diarios, televisoras y radioemisoras de allá, y me dicen de lo enojados que están todos por tantas incomodidades. Pero no pueden reclamar nada por arreglos de Armando Navarro, presidente del equipo, y esas empresas, o porque algunos de los mismos periodistas son empleados del club. No puedes esperar que alguien esté de acuerdo con esa asquerosidad como sitio de trabajo. Eso es un insulto mayor.

Ruber Luzardo S. de San Carlos del Zulia, pregunta…: “He oído y leído de la lista de 118 bigleaguers involucrados hace años con esteroides, testosteronas, hormonas de crecimiento humano y vaya Ud. a saber. ¿Quiénes son los culpables de todo ésto?”.

Amigo Rubo…: Muchos periodistas temenos esa lista, pero no podemos publicarla, porque se convirtió en clandestina. Involucra a muchos estelares de hace 10 y 15 años, y las Grandes Ligas hubieran sufrido una catástrofe. Ahí aparecen peloteros a quienes anunciaron como víctimas del cáncer, y lo que sufrían eran reacciones por esas sustancias mal suministradas. La prueba es que esos posibles cancerosos siguen tan campantes por ahí. ¿Culpables? El comisionado Bud Selig y los propietarios de equipos, por encubridores.

Ahora en juanvene.com, el archivo de estas columnas y mucho más.

Gracias a la vida que me ha dado tanto, incluso un lector como tú.

@juanvene5
jbeisbol5@aol.com

Juan vene

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