Carta por el caso de la misteriosa muerte

PARA LUNES 2, JULIO-2018

 

JUAN VENÉ EN LA PELOTA…

 

“Calidad es el lenguaje que el sordo puede oír y el ciego puede ver”… Mark Twain.-

 

-O-O-O-O-O-O-O-

                 

Coral Gables, Florida (VIP-WIRE).

 

Mi apreciado e inolvidable Ed Delahanty…: Aún cuando no te conocí personalmente, te califico de inolvidable, porque desde el primer día que leí tu historia, no he dejado de pensar en tu caso, en tu carrera de bigleaguer y en tu misteriosa muerte. ¿Te suicidaste?… ¿Estabas borracho y te caíste del tren?… ¿Alguien te empujó? ¿Cuál es la verdad, amigo Eddie?

 

Me cuesta pensar que un bigleaguer brillante como tú se haya suicidado a los 35 años de edad, Pero, ¿quién sabe?

 

Lo cierto es que de tu tragedia hace hoy 115 años, porque fue el dos de julio de 1903.

 

Habías jugado durante 13 temporadas con los Phillies, pero antes de la temporada de 1902, el equipo de Washington en la Liga Americana, llamado entonces los Nationals, te ofrecieron, según he leído, “mucho más dinero del que recibías en Philadelphia”, y como era de rigor entonces, cambiaste de uniforme.

 

Ahora, ignoro cuánto significaban 500 dólares entonces, pero no creo fuera “mucho más dinero”, y ese fue el aumento. Los Phillies te pagaban tres mil 500 por la temporada y en Washington fuiste a ganar cuatro mil. Cierto que eras de los mejor pagados, porque fuiste un bateador tremendo. Tu promedio en los 16 años de bigleaguer fue de 346, en 1899 bateaste para 410, en época de tan pocos jonrones, sacaste 101 e impulsaste mil 466 carreras. El líder en jonrones de 1903 fue Buck Freeman, de los Peregrinos de Boston, 13, y él mismo era quien había sacado más en una temporada, 25 en 1899, entonces con el Washington.

 

Ed…: no te presentaste a un juego, el mánager de los Nationals, Tom Loftus, te suspendió y decidiste irte a tu casa, en tren. Desapareciste, nadie ha dicho que te vio caer, pero se sabe ocurrió poco antes de llegar al International Bridge, en Fort Erie, Ontario, y tu cuerpo no fue encontrado sino hasta el nueve de julio, a 20 millas de donde se supone caíste, habían desaparecido dos mil dólares que llevabas en los bolsillos y todas tus joyas.

 

Un cerrado misterio de 115 años sin solución.

 

Espectacular final de una vida de triunfos. Te recordaré siempre, admirado Eddie… Abrazos, Juan Vené.

 

 

RETAZOS.- ** Toma altos vuelos la tendencia de llevar a los rósters de Grandes Ligas numerosos jóvenes. Van a subir este mes, según me dijeron ayer domingo tres scouts con quienes desayuné en “El Camarón Borracho”, de Miami Beach, al lanzador de los Medias Blancas Eloy Jiménez, dominicano; Francisco Mejía, utílity también quisqueyano, de los Indios, quien ya tuvo experiencia de unos días con el equipo grande; y el shortstp mexicano Luis Urías, quien ha encontrado bastantes escollos con el dominicano Fernando Tatis y Mackenzie Gore, de la misma posición. ¡Bienvenidos, muchachones!…

Gracias a la vida que me ha dado tanto, incluso un lector como tú.

 

jbeisbol5@aol.com

@juanvene5

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.