Columna

El batazo del alemán y la cicatriz de por vida

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PARA DGO. 25, NOV. 2018

 

JUAN VENÉ EN LA PELOTA…

 

 

Guadalajara, Jalisco (VIP-WIRE).

 

“De quien menos esperas, aprendes mucho”… San Francisco de Asís.-

 

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El cura benedictino Oswaldo Schegarzop, nativo de Alemania, fue enviado en misión a Venezuela para mi buena suerte. Resultó uno de mis brillantes maestros de primaria. No solo me enseñó lo de las aulas, sino también, y mucho más valioso, esos detalles que debe uno conocer cuando se lucha para dejar de ser niño y convertirse en adolescente.

 

Enorme y musculoso el Hermano Oswaldo, como le llamábamos en el recordado internado de El Limón, La Trinidad, en Maracay, muy dedicado a sus labores, que eran muchas. Pero un alemán siempre tiene tiempo para el fútbol. Y a él le encantaba jugarlo. Era extraordinario como defensa.

 

Yo estaba entre los beisboleros del colegio. Una tarde hablaba de fútbol con el hermano, cuando de pronto me propuso…: “Yo te enseño de fútbol y tú me enseñas de beisbol”.

 

Se me ocurrió que si aquel gigantón aprendía a hacer contacto, sería suficiente para abrirse sitio en cualquier alineación.

 

Entrenamos todas las tardes su bateo. De mi fútbol nos olvidamos. Cuando él chocaba, la pelota lloraba y volaba con fuerza de cohete.

 

Una mañana dominguera nos visitaba el equipo San José, de Mérida.

 

¡Play ball!… Todo iba muy bien. Ganábamos 5-3 en el sexto inning y estábamos el bate. El hermano, era sexto en la alineación, yo séptimo. Bateaba el quinto.

 

El Hermano y yo, frente al dugout y bates en manos, hacíamos swings, preparándonos. Y no nos dimos cuenta que estábamos muy cerca el uno del otro.

 

De pronto el hermano hizo uno de sus swings alemanes, y yo detrás de él, agarrado de mi bate, no me percaté que estaba en zona de peligro.

 

Recibí su batazo sobre el dedo meñique izquierdo, aprisionado contra mi bate. El impacto me reventó el dedo, y un montón de sangre me cubrió el bate y el antebrazo.

 

Pensé…: Me he quedado sin dedo.

 

Me llevaron a la enfermería, donde pronto anunciaron que no había fractura. Solo una herida.

 

Dos semanas vendado y varios puntos de sutura, me curaron. Pero toda mi vida, desde aquella mañana dominguera, veo en mi meñique la cicatriz que me dejó el Hermano Oswaldo.

 

RETAZOS.- ** El Presidnete de México, Enrique Paña Nieto entregó el premio Nacional para empresarios deportivos al presidente de los Charros, Salvador Quilarte. Por eso he encontrado el cotarro tapatío de lo más enfiestado, aún cuando el equiopo sufre un mal arranque en esta pimera parte de la campaña 2018-2019. ¡Felicidades, Chava amigo!… ** El lanzador zurdo y japonés, Yusei Kikuchi, estará a la orden de los 30 equipos de Grandes Ligas, según anunció su agente, Scott Boras, y su equipo en la pelota nipona, los Seibú Lion. Kikuchi, de 27 años, aspira contrato para cinco años por 200 millones de dólares…

 

Gracias a la vida que me ha dado tanto, incluso un lector como tú.

 

 jbeisbol5@aol.com

@juanvene5

 

 

 

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