CARTA DESDE EL MÁS ALLA LA DEL PADRE ANTONIO LEY PARA CRISTINA RIVADAVIA
JUAN VENÉ EN LA PELOTA…
Doña Cristina: Reciba un abrazo de admiración y de gratitud, en nombre de la humanidad. En el mundo de hoy día hacen falta muchos ejemplos como el suyo, porque la mayoría, solo trata de llenar su estómago y su bolsillo, sin dirigir ni una mirada hacia los hambrientos y los desnudos.
Ha sido muy sonado su caso, por ser tan buena gente.
Pero antes de seguir, le informo quién soy: El sacerdote benedictino Antonio Ley, nativo de Alemania, durante muchos años, director del colegio internado de La Trinidad, en Maracay, Venezuela, con cupo para 235 niños en la primaria. La mayoría de los profesores éramos, sacerdotes ordenados o hermanos cristianos alemanes, pero también trabajaban con nosotros unos cuantos profesores venezolanos.
Todos los egresados, que fueron millares, han sido excelentes ciudadanos. Estoy muy orgulloso de ellos.
Le escribo, con motivo de su decisión de invertir en ese pueblo de su Dominicana, que no tiene escuelas ni Iglesia, los ocho millones de dólares, que le ganó en el divorcio al pelotero. Ahora será diferente, ya que usted ha decidido trabajar con un grupo de sacerdotes y hermanos benedictinos en el asunto.
Y la idea me parece maravillosa: Construir tres locales para escuelas alrededor de la Iglesia. Las tres escuelas comenzarán siendo primarias, para más tarde convertir una en secundaria y, finalmente, cuando sea necesario, la tercera en Universidad.
Creo que, divorciada y todo, pues, contra la Ley de Dios, se ha ganado el Cielo.
La gente del pueblo está muy feliz, porque pronto los niños no tendrán que caminar cerca de una hora para llegar a su escuela, ni todos igual caminata para ir a la Iglesia.
Con los benedictinos irán muy bien las escuelas y la Iglesia, tenemos crédito de buenos administradores y buenos instructores.
Además, el lugar se convertirá en un área educativa muy importante, que dará carácter especial a su obra. Con tres locales para clases, de primaria hasta Universitaria, me imagino que pronto acudirán ahí muchos estudiantes de todo el país y también de fuera. Entonces tendrá que construir un hotel especial para estudiantes, lo que dará una vida especial al pueblo.
El fundador de la Cruz Roja Internacional, Henry Dunant, quien hace años está en este Más Acá que ustedes llaman Más Allá, se siente feliz con su decisión, aún cuando le habían aconsejado a usted donar el dinero a esa organización. Dice él que la obra emprendida es excelente.
Los benedictinos estamos dedicados a Dios y al trabajo, por duro que sea y donde sea.
Será exitosa, amiga Cristina… Abrazos y la bendición del Padre Antonio.
jbeisbol5@aol.com
@juanvene5
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